
Originalmente enviado por
Conrado
Sineu, la consulta a la que me refiero fue la de la Constitución. Y si a los de ERC no les gusta o no la votaron es su problema. Tampoco a mi me gusta ZP, ni lo he votado y me tengo que aguantar. Cosas de la democracia.
Schummy, tienes toda la razón al decir que lo que se sometió a consulta fue el paquete entero de la Constitución. Pero esto, lo queramos o no, incluye la globalidad de su contenido. Es como la letra pequeña de los contratos: Si firmas, estas firmando TODAS Y CADA UNA de las claúsulas (al menos en principio).
Siguiendo el razonamiento que haces, también se podría sostener que los españoles no nos hemos pronunciado acerca de si queremos un Estado democrático o una dictadura (pues esto también formaba parte de un paquete más amplio), o que no nos hemos definido acerca de si queremos o no un Estado federal. O sobre la propiedas privada... Serían, en fin, muchísimas cosas las que habría que poner en duda ¿no crees?
Evidentemente, no creo que haya nadie a quien el texto constitucional le parezca bien al cien por cien. Es lo bueno y a la vez lo malo que tiene nuestra Constitución de 1978. Que es tan ambigua que todos caben en ella. Posiblemente fue la única manera de sacar adelante una transición como la nuestra en la forma en que salió, basada en el consenso entre posiciones políticas bastante irreconciliables. Y por eso mismo, posiblemente no existía alternativa para casi nadie. Era votar sí o sí, incluidos los votantes democráticos no monárquicos (entre los que me encuentro, todo sea dicho).
O sea, que en su día sí existió consulta al pueblo español sobre la forma del Estado, y los españoles optaron por lo que optaron.
Cosa distinta es que la misma Constitución admita vías para su reforma. Y que si la voluntad popular ha evolucionado desde 1978 se puedan poner en marcha los mecanismos para cambiar el contenido constitucional. Aquí la pregunta es acerca de la oportunidad de esta reforma. Y sinceramente, tengo que decir que es una posibilidad que me suscita mucho temor.
¿Por qué ese temor? Pues básicamente porque a pesar de sus imperfecciones, la CE de 1978 es un texto de consenso, en el que pueden caber tanto derecha como izquierda y que posibilita la alternancia. Dudo mucho que en las actuales circunstancias llegásemos a conseguir un acuerdo similar en el texto reformado, y me da pánico que se pudiera aprobar una constitución sectaria, hecha únicamente para una determinada corriente política (algo similar a la de 1931,a medida de la izquierda). Y aquí volvemos a lo que decíamos antes de los paquetes enteros. Si se aprobara una reforma, se aprobaría con todo, ya se ocuparía la izquierda de ello y de impedir un referendum por partes.
A efectos prácticos... para cambiar aquello tan sexista de la sucesión al trono, y que Leonorcita pudiera tener asegurados sus derechos como mujer e infanta (el caramelo que nos presentarían), nos presentarían un paquete que incluyera ademas... que se yo. Ponte en lo peor y seguro que acertarías. ¿Federalismo? ¿El estatut ampliado? ¿más Estado y menos iniciativa individual?... Y seguro que saldría. ¡Por favor! ¿Como vamos a consentir esa anacronía sexista, sea al precio que sea?
Es por eso por lo que yo, no siendo monárquico, estando en desacuerdo con algunos otros aspectos de la Constitución, no quiero tampoco ir a un proceso de reforma. Al menos en la actual situación sociológica. Y me aguanto con la elección de forma de Estado que hicimos en 1978. Igual que me aguanto con Zapatero.
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