Cuando retransmití en directo la manifestación de DENAES tras el desastroso gobierno de Zapatero y ante la rendición ideológica del PP y la traición a las víctimas del terrorismo, muchísimas personas le gritaban a Abascal, Alcaraz y Ortega Lara que fundaran un partido nuevo.

Al cabo de poco tiempo tuve el honor de poder retransmitir en directo la fundación de VOX, un nuevo partido que era la respuesta al abandono por parte del PP de sus ideales liberal conservadores que tanta prosperidad habían traído a España, desde el primer momento me enamoré del proyecto y me afilié ese mismo día.

VOX nació como un partido liberal conservador sin complejos, tomando lo mejor de cada movimiento sin llegar a ser centrista, tomaba lo mejor del liberalismo pero siempre equilibrado con un humanismo judeocristiano que simplemente dictaba la razón y el sentido común, como el derecho a la vida, luchar contra la ideología de género o el globalismo (que no globalización) con la inmigración descontrolada.

A pesar de que se cometieron errores que ya costaron muy caros en el pasado y hubo sonados desplantes y traiciones, el partido creció de la noche a la mañana porque ideológicamente era un rompehielos, defendiendo sus ideales fundacionales sin detenerse ni un momento.

Hemos soportado la mayor campaña de difamación, acoso e intimidación por parte de todos los estamentos de la sociedad, medios de comunicación y políticos como no se recuerda en ningún país occidental civilizado, con técnicas de character assasination, perdiendo sus miembros y simpatizantes sus empleos, reputación e incluso sufriendo agresiones físicas, pero a pesar de ello todos nos hemos mantenido como rocas; el partido ha mantenido su programa y sus ideales contra viento y marea y ¿cómo ha respondido la sociedad? dándoles 4 millones de votos y los mejores resultados de su historia en la mitad de tiempo de lo que tardó un partido como Ciudadanos a pesar de contar con todo el apoyo mediático que tuvo.

Uno entiende que un partido que ha crecido tan rápido en tan poco tiempo tiene un gran caos y descontrol organizativo, pero es curioso leer los testimonios de personas que habían estado con ellos desde el principio, trabajando muy duramente y sin cobrar ni un céntimo, cuando llegan los tiempos de gloria son expulsados como perros y reemplazados por “profesionales” la mayoría provenientes de Intereconomía y otros satélites.

¿Se estaba buscando la profesionalización de la organización o se estaban pagando favores?

Luego te enteras de otros chanchullos que hubo con los primeros webs donde dieron varios pelotazos uno de los fundadores que se largó, pero te tranquiliza saber que ahora lo lleva la empresa del hijo de Julio Ariza, una familia conocida por su “honestidad” y “virtuosismo”.

La familia de VOX sigue creciendo y se hacen fichajes estelares como un redomado falangista que en las entrevistas se sigue mostrando orgulloso de ello. Aun así lo dejas pasar porque crees que con el paso del tiempo las personas pueden evolucionar ideológicamente y adaptarse a los nuevos tiempos. Pero ves que no, día sí y día también se dedica a criminalizar el liberalismo, el capitalismo y a defender en Europa toda clase de subvenciones y mamandurrias.

El caso es que veo cómo el partido liberal-conservador que consiguió uno de los mayores éxitos políticos con todo en contra, está dando un giro hacia la extrema derecha podemita que es como me gusta definir a los falangistas, porque políticamente son tan socialistas y proteccionistas como los comunistas pero con la vertiente de control de fronteras y el patriotismo.

Ves de un día para otro cómo los portavoces que otrora defendían medidas liberales de sentido común, los tienes hoy defendiendo subvenciones, proteccionismo económico y cualquier Coca Cola previamente defendida por partidos como Falange, Alternativa Española, España 2000 o incluso el PSOE o Podemos.

Creo que no somos conscientes de que vivimos en un país quebrado que el día que no pueda emitir deuda vamos de cabeza a la suspensión de pagos como Grecia y gracias que seguimos dentro de la UE no acabaremos como Argentina o Venezuela, pero vamos a pasarlas muy putas, cuando haya que lidiar con un sistema de pensiones quebrado y que el 35,54% de la población está manteniendo con sus impuestos al resto:

ORGANIGRAMA ESTRUCTURA DE POBLACIÓN ESPAÑOLA (DATOS EPA)
Fuente: Estado Limitado.

No es que habrá que hacer recortes, es que hay que sacar la motosierra, y VOX en vez de buscar la forma de reducir el Estado y hacer que la gente dependa de él lo más mínimo, ha tomado la senda contraria.

VOX de venir a regenerar y aportar soluciones está mutando en un partido cuya ideología no la vota ni 15.000 personas, como ya he dicho en más de una ocasión, si no eres parte de la solución, eres parte del problema.

Si la estrategia es convertirse en un aglutinador del voto creo que tienen el ejemplo de Ciudadanos para ver que es imposible contentar a todos.

Si tienes unos ideales y crees en ellos defiéndelos, si no crees en ellos, antes de cambiar el rumbo ideológico del partido ¿no sería más ético y honesto consultar a los afiliados?

Hoy he hecho una encuesta con toda la intención entre mis seguidores de Twitter. Espero que tomen nota.

Me surgen varias preguntas:

¿Por qué se ha decidido estratégicamente cambiar la ideología y el rumbo del partido?

¿Quién es/son el/los responsable/s?

No sé si merece la pena dar la batalla desde dentro, llevo bastante tiempo desencantando con el partido, creo que la ejecutiva se ha desconectado por completo de las bases y ya no se nos escucha, simplemente se nos exige pagar nuestra cuota de afiliado y sólo se ponen en contacto con nosotros para pedirnos más pasta para los crowdfundings.

Cualquier decisión importante del partido nos enteramos siempre por las noticias y lo peor es que esas decisiones se toman de forma unilateral, a pesar de que algunas de ellas traicionen nuestros estatutos y principios.

El PP nos tiene bien tomada la medida, nos insultan, nos menosprecian, nos engañan ofreciéndoos cargos ficticios e incumplen partes básicas de los acuerdos como el PIN parental y aun así no se cortan relaciones ni se hace valer nuestra autoridad. Próxima prueba de fuego, los presupuestos de Madrid.

Espero que en las próximas elecciones durante la campaña electoral dejéis la épica de las batallas de las Navas de Tolosa y toda fanfarria absurda para los tiempos que vivimos y os centréis en lo que realmente preocupa al ciudadano en su día a día y no al tuitero hooligan promedio, vivimos en una dictadura mediática y siempre perdéis las pocas ventanas mediáticas que se nos ofrecen; siempre llamando la atención metiéndonos en unos charcos que nunca se debieron pisar.

Podemos machacar tanto al gobierno del PSOE como el del PP en el plano económico y parece un tema tabú para VOX. No sé si es por desconocimiento o quizás porque con el cambio de chaqueta no se puede echar en cara al contrario lo que ahora vamos a hacer nosotros ¿no?

Estoy harto de vivir siempre cabreado y romperme la cara por vosotros en las redes sociales intentando justificar lo injustificable.

Ahora que ciertas personas quieren dar un giro para convertirnos en un partido como Alternativa Española o España 2000 estos consejos no sirven de nada, pero si el partido recupera la sensatez y algunas vez vais a defender un programa liberal, habría que redactar un programa electoral para que lo entienda cualquiera y no pueda ser manipulado, (habéis perdido las elecciones porque la mayoría de jubilados creyó que ibais a quitarles las pensiones) pero sé que cualquier ayuda o consejo que os pudiera dar sería perder el tiempo, pero en este caso sí debéis copiar a Podemos, tenía un programa electoral de más de 100 páginas que no se ha leído nadie y un programa resumido que cabía en un folio.

Del caos y nepotismo de las agrupaciones locales no os comento nada, pues lo achaco a la falta de tiempo y experiencia.

No me esperéis en Vistalegre, la última vez que acudí a un evento de un partido que se autodenominaba Social Patriota pasé mucho miedo y os tengo demasiado idealizados para llevarme otra decepción o sentir vergüenza.

Socialpatriotismo

No sé si seguir adelante y luchar desde dentro o darme de baja como afiliado y desconectar de todo; lo que más me duele es el esfuerzo y sacrificio inmenso de todos y cada uno de los integrantes del partido, se va a tirar a la basura, me temo que este país no tiene remedio.

No tengo futuro en ningún partido político, no soy el típico adulador y pelota que intenta medrar para lucro personal. Suelo ser siempre la mosca cojonera, el niño que siempre grita que el rey está desnudo (también en mi vida profesional), a mí VOX en el fondo me importa nada, como el resto de partidos y políticos, son meras herramientas y cauces, lo que realmente me importa y me preocupa es España, por eso estás leyendo este escrito.

Quiero creer que dentro del partido hay dos corrientes de pensamiento, una la falangista/intervencionista y otra la liberal la que imperaba desde sus orígenes y que están luchando la una contra la otra, pero esto no puede seguir así, hay que definirise e imponer una antes de las próximas elecciones, las contradicciones se pagan caro y si no que se lo digan a Albert Rivera.


Actualización: Hoy en la sección de Despegamos de La Voz de César Vidal han analizado esta deriva económica de VOX y han llegado a mis mismas conclusiones. Podéis escucharlo a partir del minuto 5.


Actualización (2) [01/04/2020]: A raíz de la pandemia del Coronavirus, después de ver cómo a pesar de que bastantes afiliados y simpatizantes les avisamos y les pedimos que aplazaran el evento, que se hicieran caso de las recomendaciones del CSIC y de la OMS, incluso Rocío Monasterio pidió explicaciones un mes antes en la Comunidad de Madrid, -luego ya lo sabían-, con orgullo y soberbia decidieron mantener el evento de Vistalegre a toda costa y según me contaron tildaron de cobardes a quienes les avisamos.

Pidieron perdón, pero nadie dimitió, perdiendo toda legitimidad para exigir lo mismo al gobierno.

Por supuesto nuestros enemigos siguen haciendo carnaza con vídeos como este:

Y lo peor es que tienen razón.

No esperemos un ápice de arrepentimiento, ni de asunción de responsabilidades, seguiremos viendo a Ortega Smith luchando por las Navas de Tolosa con sus anticuerpos españoles, cuando ya debió dimitir tras la queja de la embajada China por su tuit racista, lo que le pasa cada vez que se viene arriba y asoma la patita.

Ayer presentaron una serie de propuestas económicas para combatir el Coronavirus que son una auténtica locura que ampliarían en 80.000 millones la deuda pública de un país quebrado y agonizante; no sé si las han presentado por ignorancia o porque simplemente mienten a su electorado y lo único que buscan es rédito electoral.

No he parado de mostrar mis descontento en las redes sociales con cada metedura de pata del partido y la respuesta de algunos integrantes del partido no era debatir una crítica legítima, sino de decir que todo era una pataleta porque estaba mendigando un cargo en el partido, confirmando mis sospechas, de que la “profesionalización” del partido ha consistido en expulsar a las personas no por su falta de valía o compromiso, sino por su falta de adulación (además de la purga ideológica de todo lo que no sea un falangismo asistencialista en la práctica).

No es nada nuevo, esto pasa en todas las empresas y partidos políticos, pero pensaba que este proyecto iba a ser diferente, algo vocacional y movido por ideales.

Lo que más me ha sorprendido ha sido la respuesta de muchos “simpatizantes” del partido en las redes sociales, insultos que jamás me había proferido ningún progre, muchísimos más fanáticos que ningún troll de izquierdas, seguramente heredados de los partidos de extrema derecha que nadie votaba y tanto intentan integrar.

Por eso he decidido cambiar el título de esta entrada de “Por qué estoy pensando en darme de baja de VOX” a “Por qué me he dado de baja de VOX.”

Tiro la toalla como afiliado a VOX, he solicitado la baja y que recojan lo que siembren, espero que les vaya bien, a día de hoy son lo menos malo para el país, aunque vivan en una realidad paralela, pero por desgracia esto no es Matrix.

Juzga a los políticos por lo que hacen, no por lo que dicen.

Si algún día deciden volver a sus inicios y recuperar la cordura, que cuenten conmigo, de votarles con orgullo, lo haré tapándome la nariz; mientras tanto esperaré a que nazca un partido liberal conservador como los de antaño.